jueves, 8 de septiembre de 2011

Guión de Telenovela

A continuación la guía practica para redactar un guión de telenovelas. 
El argumento de una telenovela no es ni esto ni lo otro, sino todo lo contrario. Siempre existirán personajes típicos e indispensables para el desarrollo de la cuaima en cuestión. 
La vaina es como hacer gelatina: echas un polvito (eso explica porque las misses son actrices), agua, revuelves y listo, una telenovela.
En el caso particular de Venezuela, también hay que ligar que todos los actores lleguen sanos y salvos hasta el final del rodaje (en una filmación de 6 meses la estadística dice que por lo menos un actor será víctima del hampa).
En toda telenovela el bueno es mas "bueno" que el coño (se pasa de pendejo de lo bueno), sufre hasta llegar al capitulo final. Que bolas los coños de madre que le quieren tumbar la herencia, gozan una bola durante toda la novela y el pajuo del protagonista solo disfruta los reales durante media hora, que es lo que dura el ultimo capitulo.
Siempre hay que apuntarle a la señora de servicio, son las que están mas buenas y además, seguro que al final se descubre que son las herederas del viejo Juan Andrés del Potro Sotillo. Siempre aflojan facil porque son nativas de Valle La Pascua. Llega el galán, hijo del tío "Juanchi", mas pana que el coño en un corvette amarillo y le monta una barriga. Así comienza un amorío con la prima. Amigo lector, no le metas a la señora de servicio, seguro que al final resulta siendo tu prima.
El mudo no puede faltar. Este es el carajo que sabe la verdad de todos, pero su tratamiento para recuperar el habla dura toda la novela, así que termina "cantando" en el ultimo capitulo.
La ciega. Además de que no ve, es más pendeja que el coño. Todos los personajes de la novela le quieren meter (típicos sobones que con el pretexto de que la ayudan le meten burda de mano). Nunca padecen de ceguera de nacimiento, seguramente es producto de un accidente automovilístico en donde toda su familia guindo los tenis y ella quedo huérfana al cuidado de una tía monja (esto explica un poco porque es tan pendeja). No le tengan lastima porque al final del culebrón ella va a ver, va a tirar con el galán (ella si que no te me viene siendo prima) y además tiene mucho billete.
El malo. Este carajo siempre se las arregla para echarle veneno a la cosecha del patrón y llevarlo a la quiebra. Es el amante de la hija que no es hija (tranquilos eso lo sabrán al final también) de Juan Andrés del Potro Sotillo. Si este carajo existiera en la vida real, sería algo muy parecido al pran "Oriente". Al final cuando el bien triunfa sobre el mal y todos son felices, el malo queda descoñetado.
La mala. Le hace la vida imposible a la ciega y a la señora de servicio. Es la legal del hijo del tio "Juancho" pero se la pasa tirando con el malo y lo chantajea con no darle mas totonita si no la ayuda a joder a todo el mundo para quedarse con todos los reales.
Por ahí siempre hay un mendigo. Este pana es de la dinastía de los del Potro Sotillo, hermano del tío "Juancho". Nadie lo reconoce porque lo dieron por muerto hace muchos años, con chiva y arápos todos creen que esta loco pal coño. Solo habla con la cieguita.
Choferes, jardineros y mayordomos hacen orgías con cualquiera de los personajes antes mencionados. Pasan toda la novela cambiandose de buenos a malos según lo exija el argumento. Si la novela esta perdiendo share, se inventan una historia amorosa entre el chofer y la hija que no sirve pa un coño del tío "Juancho", siempre con el peo de que "el no es para ti".
Todos estos datos organizados de forma aleatoria dan por resultado nuestra novela. Volverlos a mezclar en otro orden dan: otra novela. 
Coge dato Leonardo Padrón, conchorizo en la pluma escritora, chinchorizo en el plumero.

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