jueves, 17 de marzo de 2016

MUSTANG

Siempre he dicho que cuando pisas el acelerador de un Mustang a fondo suena como un viejo con pulmonía, extrañamente es un sonido muy seductor.
Caminando por Barcelona me topé con el poster de una película que lleva por nombre el mismo del potente bólido del caballo, ciertamente un título bastante seductor.
Cinco niñas muy bonitas son las protagonistas de una historia dramática con matices de esperanza.


Una Turquía en pleno siglo XXI, sirve de escenario para relatar la historia de cinco niñas criadas bajo un cerrado régimen musulmán, en el que mostrar una tética, puede llegar a ser comparado con algo tan dantesco como la letra de cualquier tema de Ricardo Arjona, así mismo, algo tan asquerosamente horrible como las liricas del Guatemalteco.
La tolerancia es uno de los valores que intento llevar como bandera a cualquier lugar a donde voy, el respeto por el que piensa distinto, la duda, el encontrar lo hermoso de estar rodeado de tantas y tan distintas culturas, es algo que me parece hermoso.
Ayer compre entradas para ver Mustang, a medida que avanzaba la película sentí como toda la tolerancia que enarbolo como bandera se iba resquebrajando, en algunos pasajes llegué hasta sentir odio. No voy a entrar en detalles, creo que “niñas criadas bajo un cerrado régimen musulmán” es una pista suficientemente explicita para que imaginen a que se debe mi arrechera.
Acabo de respirar y contar hasta tres antes de poder continuar con este párrafo, hay que ser tolerante, pero el coñisimo de su madre, cómo en pleno siglo XXI pueden seguir tratando a la mujer como si fuera una silla, una toalla, o un cd de Arjona.
El mundo evoluciona, y como pasajeros de este globito inquieto, nosotros, seres “humanos”, debemos crecer, entender que nuestras necesidades ya no son las mismas de Cristo cuando descubrió la primera sandalia. Tolerancia cero ante cualquier tipo de vejación, venga de donde venga y en nombre de quien sea que se haga, hay que rechazarla de forma contundente.

Escribo sobre está película porque soy un profundo admirador de la mujer, porque ella es el ser más maravilloso que habita este planeta, ese que nos da la vida, ella es linda y extraordinaria, para todas ustedes, mi muy particular homenaje.
Pensar que estas creencias estúpidas sobre la sumisión de la mujer van a desaparecer no es una utopía. Hay una esperanza muy real, no quiero ser “arruina finales de películas”, pero atención a la menor de las cinco hermanas, como dirían por ahí: “es lo más”.
Por cierto, el sonido de un Mustang acelerado siempre seguirá siendo muy seductor…vayan a ver la película.


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