martes, 15 de marzo de 2016

WILLIAM WALLACE

William se levanto muy temprano, la alarma de su despertador ya había sido aplazada unas cuantas veces por aquello del “cinco minutos más”, hoy era el gran día…

La situación en Escocia era insostenible, la democracia disfrazada mostraba sus falencias de forma descarada y el pueblo ya no conseguía leña para calentar sus hogares.
Los curules fueron convocados para una sesión  extraordinaria en la que William, haciendo uso de su bien ganada fama como compositor de “mi niña bonita” y por haber jugado un papel importantísimo en la lucha contra la corona inglesa, sería el encargado de pronunciar un discurso motivacional basado en un postulado descargado de Wickipedia.


William descargó toda su furia en una incendiaria ponencia: “Yo si cante “mi niña bonita” en el Palacio de Buckingham, recuerdo que la reina se sacó un moco con sus guantes blancos de seda, algo rarísimo tratándose de una persona que se conoce los protocolos del sacado de mocos en público a la perfección, pero bueno, hoy no vengo a hablarles de eso, hoy vengo a decirles que no consigo leña para encender la chimenea de mi apartamento en Miami y eso me tiene muy preocupado, yo, que tuve la valentía de exponer mi culo a los flechazos de la artillería inglesa durante las batallas para lograr la independencia de mi querida Escocia, es insólito, esto tiene que parar, todos esos funcionarios de la corona que violaron a nuestras esposas andan por ahí sueltos y cabalgan en pura sangre a punta de Cadivi, mientras tanto el pueblo pasando frio, yo por ejemplo tuve que comprarme un calentador portátil en Costco y eso se ve feísimo ahí arrimado en la sala de mi casa, ojo, ese calentador me lo merezco porque me lo compre con la propina que me dejo la Reina Isabel en uno de los concierticos esos privados que hice para ella, otra cosa, mucho cuidado príncipe Carlos, se que me mandaste a tu tropa de lanceros el otro día para que no me dejaran salir a luchar por mi querida Escocia, quédate sano que tengo las pruebas y ya las monte en mi cuenta de instagram”.

Tras este lapidario discurso a favor de la libertad, William fue aclamado por el pueblo de Escocia como el nuevo prócer de la independencia, incluso llegó a crearse la cuenta @apoyemosawilliam para manifestar la solidaridad del pueblo escoces.
Para ser muy original, como William durante su discurso ante los curules de la Asamblea Nacional, voy a terminar esta historia igualito que la película de “Corazón Valiente”.
William fue apresado por las autoridades de la corona inglesa y fue sometido al escarnio público en uno de los estacionamientos del Dolphin Mall, atado a uno de los carritos de compra y bajo amenaza de cortarle las bolas, fue obligado a retractarse de lo dicho, so pena de perder su virilidad, William respiró profundo y gritó: “¡Mi niña bonita!” mientras su verdugo le rebanaba las pelotas.
Si, este cuento termina así, de forma épica, por esa histórica adicción que tenemos los venezolanos de crear héroes donde no existen…



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