sábado, 29 de septiembre de 2012

Mi vecino

Todas las mañanas con enfermiza puntualidad escucho el tararear de una melodía un poco macabra que no logro descifrar si tiene rasgos de sufrimiento o alegría. En un principio supuse que era algún vecino con ínfulas de cura gregoriano frustrado, cantando en la ducha justo antes de salir a su laburo diario. Con el pasar de los días he podido observar, a través del muy común contacto ventana-ventana europeo, que en realidad mi vecino es un ciudadano de algún país del oriente medio. A juzgar por el largo de su barba y acicalado turbante, me aventuro a decir que es de religión musulmana. 
Misterio de la melodía resuelto, el hombre que me toco por vecino reza todas las mañanas para asegurarse, según el Corán, un puesto en algún paraíso post-mortem lleno de mujeres en pelotas y toda la curda que mientras viva de este lado no podrá ni siquiera oler.
Cada vez que veo un personaje de estos, lo primero que se me viene a la cabeza son aviones sobrevolando la Torres Gemelas. Es un prejuicio bastante injusto, es como decir que todos los madridistas son maricos, estoy seguro que debe haber alguno que no sea, yo no conozco ninguno, pero debe haber. 
Dentro de un rebaño de ovejas negras, siempre debe haber alguna blanca, ese es el caso de mi vecino Mustafá, nombre que utilizare para no tener que repetir mil veces "mi vecino musulman de larga barba con turbante acicalado que me rompe las pelotas todas las mañanas a las 6:30 rezandole a Alá para que le reserve unos culos y unos vacios de birra cuando llegue al paraíso", por eso nos referiremos a el simplemente como Mustafá.
Mustafá es un tipo bastante metódico, todos los días cuelga la ropa frente a la ventana de mi cuarto, debe tener algún hijo que trabaja en el KFC de la esquina porque siempre tiene la chemisse roja con el logo de kentuky guindada en el tendedero (o la lava todos los días, o el carajo no trabaja un coño). Un par de veces he cruzado la mirada con Mustafá mientras se dedica a sus tareas domesticas, un intercambio nervioso parecido a ese momento incómodo en el que te toca detrás de una pick up llena de obreros en camiseta justo delante en una cola, no sabes a donde mirar y lo que haces es desviar tu mirada al lugar mas incoherente pretendiendo aparentar una naturalidad mas forzada que encuesta ganadora de Chavez.
Mi relación con Mustafá ha ido creciendo a tal punto, que ya hasta almorzamos juntos. La distancia ventana a ventana es tan corta que podríamos despreciar la separación e imaginar que compartimos el mismo comedor. Mustafá siempre se sienta en la cabecera de la mesa flanqueado por una pila de carajitos, según algunos republicanos del imperio, algo así como un semillero de campamento terrorista de Al Qaeda. Esta teoría no es tan descabellada tomando en cuenta que no veo a la madre por ningún lado y no creo que Mustafá tenga tendencias pedofílicas y alimente niños solo para echarles el diente cuando agarren unos kilos.
Para mas sorpresa, Mustafá y su cuadrilla de paisanos, tienen una agencia de viajes justo al lado del portón de su edificio. Otra vez mi retorcida mente imagina aviones llenos de turistas con un hipotético rumbo a alguna isla paradisiaca cuyo trayecto se ve interrumpido por un mensaje del capitán anunciando que hay una bomba a bordo seguido unos minutos después por una fuerte explosión.
Con tiempo de sobra en mis haberes, después de visitar las tradicionales páginas educativas que suelo revisar a diario (Educación sexual es una materia que aprobé en segundo año del colegio y todavía me gusta repasar los contenidos) ingrese en la web de la Interpol y en el buscador coloque "Mustafá". Rápidamente se desplegó un largo expediente con todos los Mustafas buscados por la ley. Al igual que los chinos, es dificil distinguir entre uno y otro, para mí, cualquiera de estos ciervos de Alá podría ser perfectamente mi estimado vecino Mustafá.
Es fin de semana y veo desde mi ventana que Mustafá prepara un coctel, no creo que sea una piña colada, de estúpidos prejuicios está lleno el mundo, pero por sea caso, quiero que sepan que siempre los quise y que si por alguna circunstancia del destino inmediato tienen que ir a reconocer mi cadaver por algún "inesperado" atentado bomba en la Calle Unión de Barcelona, recuerden que yo soy el del culo peluo y tengo un lunar en la nalga derecha.
Me despido como siempre conchorizo en el turbante, pero chinchorizo explosivo.

lunes, 17 de septiembre de 2012

10 consejos para ser millonario (infalible)

Aprovechando el poco talento que tengo para hablar guevonadas, me dirijo a ustedes, distinguidos y muy apreciados lectores, consumados seguidores de Walter Mercado y grandes aficionados de los signos del tarot.
En esta oportunidad  me respaldo en un  par de conchas de caracol y una cola de tabaco que me encontré en un basurero cercano a mi piso (así le dicen los "manolos" al apartamento) para esbozar una serie de consejos prácticos para hacerse millonario, ojo, esto no es un infomercial, así que nada de satisfacción garantizada.
A continuación 10 consejos prácticos que debes seguir para tener mucho dinero. Al igual que las matemáticas, el orden de los factores no afecta el resultado.

1._ El primero y mas efectivo de todos es que te pegues la loteria. Preferiblemente el Loto Florida o el gordo de la Primitiva en España. Nada de esas vainas de pelabolas como el Kino Tachira o la Lotería del Zulia que lo que reparten es un Corsa 0 kilómetros y un beso de la jeva tetona que saca los números.
2._Deja un pan con Nutella (Ovomaltina si no tienes real  ni para la Nutella) en la mesa de la cocina para que lleguen las hormigas. Muchas hormigas representan abundancia y seguro que te va a llegar billete. Tu solo siéntate a verlas caminar, si ves que se te escapa de las manos la invasión de hormigas y el dinero no llega, llama al fumigador y pasa al siguiente consejo.
3._ Cásate con una gorda desahuciada cuyo papá tenga un lavaito. Es importante que sea gorda para que no tengas competencia, desahuciada porque cuando vea tu pipi (el primero que habrá visto en su vida) no lo soltará mas nunca y por último hija del dueño de un lavaito porque esos negocios siempre dan billete, casi tan rentables como los tiraderos y no tienes que lidiar ni con putas ni con chulos. Este concepto aplica perfectamente para mujeres, solo que la gorda tendrá pipi y muchos pelos en el pecho. Muy probablemente sea calva también.
4._ Date un viaje a Bangkok y vende un riñón. Intenta que el lugar en donde te hagan la intervención de extracción este limpio y que no se vayan a pasar con la anestesia. Si no es suficiente el dinero que te van a pagar, siempre tienes la opción de vender una cornia.
5._Cásate y compra una póliza de vida en el Imperio. Después de una par de años de casado, rebana a tu pareja con una sierra electrica y ten mucho cuidado en guardar los miembros en bolsas negras de basura separadas. Una forma sencilla de deshacerte de los "paquetes" es el Rio Güaire o le dejas unos reales a los de la basura y ellos se lo llevan. Se me olvidaba, recuerda cobrar el seguro.
6._ Si estas embarazada no pierdas la oportunidad de hacer unos viajecitos como narcomula. A las mujeres en estado no las pueden pasar por los rayos X, así que tienes largos 9 meses para pasar unos cuantos kilitos con los que aseguraras tu futuro y el de ese lindo retoño que crece en tus entrañas.
7._Graba Caballo Viejo y le dices a Pitbull que haga una pequeña participación en los coros. Un millón de copias vendidas garantizadas.
8._ Siempre lleva un billete de un dólar en la cartera. Ni de vaina digas que lo compraste a 11.3 BsF. porque te van a joder. Recuerda que el cambio oficial esta a 4.30.
9._Tráete un container lleno de chinos jóvenes y se los vendes a los restaurantes chinos de Caracas. Mano de obra barata y con un alto rendimiento. Un chino en edad productiva con todas las partes de su cuerpo operativas no cuesta mas de 99 centavos de dólar. El rendimiento de este tipo de inversión te hará millonario de la noche a la mañana. En caso de que el negocio fracase siempre queda la opción de utilizar a los chinitos para hacer arroz frito especial o costillitas.
10._Venta de gasolina del otro lado de la frontera. Te recomiendo Cucuta que ya saben como se "bate el cacao". Cuadra con la Guardia Nacional (esos son los tipos vestidos de verde del lema " El Honor es Nuestra Divisa) y les dejas unos buenos reales para que te dejen pasar el combustible. El negocio siempre es rentable tomando en cuanta que el litro de gasolina en Venezuela cuesta menos que un Toronto y afuera cuesta mas que un buen Champagne.
Si después de haber seguido al pie de la letra estos 10 consejos sigues siendo un pelabola, entonces no hay nada que hacer y seguirás formando parte del 80% de casos perdidos que habitan la República Bolivariana de Venezuela.
Me despido conchorizo en el bocadillo pero chinchorizo para depositar en la cuenta.